Educación Infantil, Primaria y Secundaria

Los últimos doce meses han dejado cambios mucho más profundos en nuestro sistema educativo, a medio y largo plazo, que un puñado de leyes orgánicas de educación. Algunos problemas estructurales que la educación venía arrastrando han salido a la luz, agravándose en no pocas instancias. El cierre total de todo centro escolar en marzo de 2020 tuvo que gestionarse desde la improvisación y la espontaneidad. A pesar de que aquellos que tenían la digitalización incluida en las líneas estratégicas del centro se adaptaron mejor, en otros muchos casos no hubo previsión, ni medidas de respuesta, ni recursos adecuados a la nueva situación1.

La Administración solicitó al personal docente que realizara las adaptaciones necesarias para poder impartir las asignaturas de forma telemática. Pero en este nuevo escenario de escolarización virtual se puso muy de manifiesto el problema de la brecha digital, sobre todo relativo a los ingresos domésticos, al modelo familiar vigente (brecha de género), o al índice de ruralidad. Por consiguiente, entre un 5% y un 10% del alumnado tuvo problemas de accesibilidad, bien a los dispositivos o bien a la red digital2.

La segunda de las conclusiones y también motivo de preocupación, puesta en evidencia casi desde el primer momento, ha sido la relativa a los contenidos educativos y a su evaluación, así como en lo referente al euskera. La Administración ha propuesto adaptaciones a lo establecido por los decretos curriculares en casi todas las etapas, exigiendo cambios coyunturales en los criterios de evaluación. Siendo el segundo curso de bachillerato y la evaluación de acceso del bachillerato a la universidad las únicas excepciones. El 75% del alumnado de la CAV3 y el 25% de Navarra4 tiene el euskera como lengua vehicular escolar, pero con una presencia en los hogares cercana al 15%5, el retroceso en la competencia lingüística ha sido evidente.

Además, la falta de socialización derivada del cierre de las escuelas, ha influido en el estado psico-emocional del alumnado, que se ha mostrado más nervioso (70,14%), triste (55%) o se ha enojado con mayor frecuencia (74,66%). Asimismo, el cierre de los colegios ha tenido consecuencias tanto en la actividad física como en los hábitos alimentarios (el 64,72% ha comido más y el 68,1% ha consumido más bollería industrial)6.

En cuanto a la salud del profesorado, el 50,6% de docentes ha sufrido estrés, de los cuales el 14,1% se ha comunicado como grave y el 4,5% como muy grave. Además, el 32,2% de docentes ha declarado haber tenido síntomas depresivos, de los cuales el 4,3% han declarado síntomas graves y el 3,2% síntomas muy graves. En cuanto al género, las mujeres han sido las que mayor puntuación han tenido en problemáticas de salud mental. En lo que a edad se refiere, los niveles de ansiedad y estrés más altos correspondieron a participantes de mayor edad.

Con la apertura generalizada de los centros educativos como consecuencia de las medidas adoptadas en el verano de 2020, se ha restaurado la presencialidad, al igual que la adaptación de la normativa educativa, y el establecimiento de planes y protocolos de contingencia para los centros educativos. Este curso han aflorado las preocupaciones en torno a espacios educativos y ratios: ratios altos, falta de espacios adecuados para la correcta aplicación de las medidas de seguridad, problemas para implementar actividades al aire libre frente a la recomendación de la administración, insuficiencia de recursos humanos, interrupciones en las relaciones y en la colaboración entre los y las niñas.

La pandemia de la COVID-19 ha supuesto un aumento de la inversión pública en educación, de cara a las medidas profilácticas y de seguridad, así como la inversión principalmente relacionada con la digitalización de los centros, las licencias de software y la compra de dispositivos tecnológicos.

Por último, la educación no formal, el deporte escolar y la oferta de tiempo libre han decaído casi en su totalidad en un primer momento, y aunque sus consecuencias educativas, emocionales y sanitarias son difíciles de evaluar, se consideran evidentes. Las adaptaciones que se han tenido que realizar en esta oferta, que poco a poco se va recuperando, no deben menospreciarse.

Propuestas:

  • Adaptar toda decisión legislativa de la Administración a las necesidades y derechos de las personas menores de edad (alimentación, educación, salud física y psíquica, juego, privacidad…) de forma indirecta o a través de disposiciones adicionales.
  • A la hora de establecer protocolos se deberá tener en cuenta la vulnerabilidad de la infancia y la juventud; anticipando, desde un primer momento, el miedo, la exclusión, la ansiedad, el aislamiento, la alimentación y otros efectos adversos, y acudiendo a modelos más protectores7.
  • Dotar a los centros educativos de un mayor grado de autonomía a la hora de armonizar dichos protocolos.
  • Asegurar una comunicación tanto de la situación como de los datos que sea transparente y adaptada. Por un lado, para que niños y niñas comprendan lo que está ocurriendo y, por otro, para que las familias hagan una valoración realista del riesgo, de cara a decidir si mandar a sus hijos e hijas a la escuela, o para organizar la vida extraescolar.

Organización

  • Reducir de forma generalizada los ratios para la formación de burbujas, teniendo en cuenta las variables de etapa y nivel de aprendizaje, centro escolar y contexto –origen del alumnado, primera lengua y situación socio-económica. Ofrecer recursos suficientes para limitar los movimientos del profesorado entre burbujas.
  • Proveer asistencia con el aislamiento. Garantizar el servicio de comedor a las personas que se queden en casa. Proporcionar apoyo psicológico/emocional. Definir un plan que garantice que la totalidad de alumnos y alumnas tengan recursos dignos en casa (conexión de red adecuada, ordenador).
  • Escalonar los horarios de entrada y salida para evitar mezclas entre burbujas. Ventanas abiertas y mascarillas en el transporte escolar.

Medidas relativas a los espacios educativos

  • Implementar medidas que superen el paradigma “un alumno-una mesa de estudio”, con inversiones en diseño de nuevos espacios, reformas de centros, mobiliario, etc.
  • Priorizar los espacios exteriores y el uso de la naturaleza. Utilizar lugares cubiertos o instalar carpas que permitan una amplia ventilación y, partiendo de la idea de “espacio como agente educativo”, ofrecer medios para la didactización de recursos externos, naturales, como internos. Aprovechar los espacios amplios8: salas, bibliotecas, espacios deportivos, patios…
  • Crear espacios para la implementación de competencias relacionadas con el cuidado en los centros educativos; cocinas, lavaderos, talleres de bricolaje y pequeñas reparaciones domésticas, foros y/o recursos de observación de la naturaleza (huertas, estanques, escuelas-bosque…).

Recursos

  • Instalar monitores de CO2 en todas las aulas, sin menoscabo de la calidad térmica para garantizar la ventilación. Utilizar filtros HEPA cuando la ventilación natural no sea posible9.
  • En función de su disponibilidad, distribuir mascarillas transparentes homologadas preferentemente a los centros escolares, empezando por el alumnado de Educación Infantil y el alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo.
  • Ofrecer a los niños y niñas pruebas diagnósticas menos invasivas con el fin de cortar las cadenas de transmisión lo antes posible. Incluir al profesorado en las listas de cribado siempre que haya habido casos sospechosos en el aula.
  • Definir una estrategia digital integral de educación basada en tecnologías que garanticen el compromiso con el euskera, la no dependencia de proveedores y la propiedad de los datos, definiendo las condiciones mínimas para garantizar una digitalización saludable del alumnado y del centro.

Medidas relativas al euskera

  • Implementar, en colaboración con otras instituciones, redes para el cuidado de las competencias en euskera de los y las menores.
  • Poner a disposición recursos tecnológicos, divulgativos y servicios de traducción en euskera.
  • Reforzar los recursos humanos en esta dirección.
  • En todo caso en que la primera lengua sea una lengua extranjera, dar los pasos necesarios para su incorporación al currículo escolar, estableciendo medidas de tratamiento lingüístico integrado.

Medidas curriculares

  • Introducir en el currículo contenidos relacionados con el trabajo de cuidado tanto personal como colectivo.
  • Incorporar en el currículo contenidos relacionados con la educación sostenible y las competencias eco-sociales que fomenten la biofilia y las actividades de experiencia directa con la naturaleza.
  • Con el objetivo de una evaluación educativa y saludable, focalizarse en la interconexión, la empatía, la salud y el bienestar integral y el cuidado. Además de las calificaciones (o más allá), registrar la interrupción de la enseñanza-aprendizaje cuando esto suceda. Aliviar la presión relativa a la elaboración de contenidos al ritmo habitual y la carga de las evaluaciones cuantitativas, salvo en los casos de fuerza mayor.
  • Crear espacios para hablar y reflexionar sobre las vivencias de los niños y niñas en torno a la Covid-19.

  1. UNESCO (2021): Impacto de la COVID-19 en la educación. https://es.unesco.org/covid[^19]/educationresponse ↩︎

  2. INE: Equipamiento y uso de TIC en los hogares - Año 2020 https://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=Estadistica_C&cid=1254736176741&menu=ultiDatos&idp=1254735576692 ↩︎

  3. Eusko Jaurlaritza: Matrikula: Bilakaera-irudiak, Haur Hezkuntzako, Lehen Hezkuntzako eta DBHko ikasleen eboluzioa 2015-2016 …2020-2021 https://www.euskadi.eus/matrikula-bilakaera-irudiak/web1-a2hestat/eu/ ↩︎

  4. Nafarroako Gobernua, Hezkuntza Departamentua: Oinarrizko datuen estatistika. https://www.educacion.navarra.es/eu/web/dpto/estadisticas/estadistica-de-datos-basicos ↩︎

  5. Eusko Jaurlaritza, Nafarroako Gobernua, Euskararen Erakunde Publikoa (2016). VI. Inkesta Soziolinguistikoa. Euskararen eremu osoa. https://www.irekia.euskadi.eus/uploads/attachments/9954/VI_INK_SOZLG-EH_eus.pdf?1499236557 ↩︎

  6. Berasategi Sancho, N., Idoyaga Mondragón, N., Dosil Santamaria, M., Eiguren Munitis, A., Pikaza, M. & Ozamiz Etxebarria, N. (2020). Umeen ahotsak konfinamendu garaian. KideOn. EHU. http://www.hikhasi.eus/Albistegia/20200928/Umeen_ahotsak_konfinamendu_garaian_ ↩︎

  7. UNESCO (2020): Escuela, salud y nutrición: por qué la COVID-19 requiere una reforma de la educación para luchar contra las desigualdades de género. https://es.unesco.org/news/escuela-salud-y-nutricion-que-covid-19-requiere-reforma-educacion-luchar-desigualdades-genero ↩︎

  8. Sistiaga M. & Andoño i. (2021): Nola balia genezake natura konpetentziak lantzeko? http://www.hikhasi.eus/Albistegia/20210212/Nola_balia_genezake_natura_konpetentziak_lantzeko_ ↩︎

  9. Gurdasani D. & Alwan N.A. (2021): School reopening without robust COVID-19 mitigation risks accelerating the pandemic. The Lancet, 397, 1177-1178. https://www.thelancet.com/action/showPdf?pii=S0140-6736%2821%2900622-X ↩︎